sábado, 29 de junio de 2013

El IM es muy largo. Niza 2013

Empiezo con una obviedad, Pero es así, el Ironman es muy largo. En 226 km puedes concentrar momentos buenos, buenísimos, nefastos, raros...pero lo que nunca se puede hacer es bajar la guardia. A pesar de sentir la euforia o  la mas rotunda de las depresiones hay que seguir. Esta fue la lección que aprendí en Niza.


Mi natación habitual, esta vez sin agobios, me llevó hasta un sector ciclista en el que des de el km 0 no tuve las sensaciones que pensaba tener. L'Ecre ya fue una profunda tortura, viendo como se terminaba el desarrollo, incapaz de mover agilmente las bielas. Todo iba cuesta arriba. Y sobre el km 130 los peores pensamientos atacaron mi mente. Pero casi sin querer, me mantuve en el plan previsto. No en ritmos planeados que ahora no eran mas que una quimera, pero sí en la mentalización y sobre todo en la alimentación y la concentración para afrontar el vertiginoso descenso final. Los últimos 20km llanos fueron la puntilla. Incapaz de acoplarme, con una espalda dolorida, la sola idea de que en breve me enfrentaría a la maratón me hacia estremecer, de miedo, de terror. Pero como un autómata continué dando lo que tenia, lo mejor que tenia y seguí comiendo e hidratando. Pensando a ratos que poco sentido tenia aquello si en nada me iba para el hotel.
Dejo la bici en una transición que me parece infinita y me calzo las zapatillas. Por aquello de "probar a ver". Salgo a correr. En breve los primeros ánimos de Laia. Me chequeo, barriga, piernas, pulmones...algo de flato, dolor muscular, cansancio...pero aguanto. Un paso tras otro y un mantra a repetir "a por el finisher, a por el finisher". Y no se que tiene la maratón de Niza, le Promenade des Anglais, la cupula del Hotel Negresco que se hace la magia. De repente empiezo a pasármelo bien. A tener ese sufrimiento placentero imposible de describir, imposible de entender. Y así, vuelta tras vuelta. disfruto de cada metro hasta la finishline para cruzar la meta. 


Lo que pintaba catástrofe acabo en una de las carreras que mas he disfrutado y que estoy seguro de la que tendré mejor reucurdo. Lo dicho el Ironman es muy largo.
Como siempre gracias a todos los que temporada tras temporada siguen aguantándome y ayudándome en los entrenos. A los Piri, que el domingo estarán comprobando lo largo del IM en Klagenfurt, una abraçada companys. A los Routier, siento no haber podido plasmar todo el ciclismo que me habeis enseñado.A Xavi Barroso mi gran compañero de entrenos y no lo sabe ni él, pero futuro Ironman. 
Y sobre todo al 50% del equipo, Laia. Porque  tengo la suerte de tener el mejor equipo para el triatlón y para el resto de la vida. Un petó.

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