jueves, 11 de agosto de 2011

IM de Regensburg. Todo en un día


Algunos detalles no tienen precio

Un japones, un italiano, un brasileño y un español. Parece el inicio de un chiste malo, pero éramos los cuatro colgaos, con el permiso de Laia que también nos acompañaba que desayunabamos a las cuatro de la mañana en una acogedor hotelito de Regensburg. Por delante una larga jornada, 226km, muchas ilusiones, objetivos...todo en un día. Tras engullir lo que el estomago me deja a esas intempestivas horas, nos vamos buscar el resto de la expedición Piri. Nada más pisar la calle, el cielo ya nos da una pista del palo que lleva y nos lanza un buen chaparrón para ir dando ambiente. La lluvia intermitente nos acompaña todo el camino hasta el lago.

Me salto los preliminares (solo aquí eh!) y voy a la harina. Llegamos al lago, neopreno, gafas, chip, test a la "La china" y a la playa...¿sabrán estos alemanes lo que es un playa?. En fin. Ahí estoy yo, rodeado de de todos esos tipos cachas pero cachas. Se nota que esto es centro europa y me quedo un poco intimidado. Será por eso, será por las nuebes, sera por que soy un poco "ñiquis" pero nada mas dar el pistoletazo de salida me da un "yuyu", por no decir un ataque de pánico y soy incapaz de respirar como Dios manda. Parezco un pez fuera de la pecera, incapaz de coger ritmo y arroyado por centenares de tipos duros. Veo un cayak y estoy apunto de decirle que me lleve a la playa, que me voy a probar el "chucrut" tras tres días en Alemania comiendo pasta. Que paren esto que me bajo, lo dejo. Pero al final, tras un poco de braza y un poco de espalda a lo Esther Williams, recupero el aliento. Y como siempre voy de una punta a la otra y me empiezo a encontrar genial, disfrutando como un niño en una piscina de camping. Sector de natación al bolsillo y chute de moral al haber superado un momento jodido de verdad.

A la bici que de momento no llueve...De momento por que a partir del km 20 empieza a jarrear lluvia, lluvia y más lluvia, amenizada con fuertes ráfagas de viento durante 180 km. Casi 6 horas, más la de natación, en remojo. La primera vuelta la paso bien, humedo, pero sin contratiempos. Al llegar otra vez a la T1, debajo de una caperuza roja, alguien chilla desaforadamente mi nombre. ¡Es Laia! Se ha tirado casi tres horas bajo la lluvia sin un arbolito en el que cobijarse, para ver pasar al "gilicolgao" de su marido que pasa las vacaciones sufriendo como un idiota y lo que es peor, haciedola sufrir a ella. No tengo palabras. Y claro, se me cae la primera lagrimilla que ni se ve entre el mar de gotas de lluvia que golpean mi cara. A por la segunda vuelta que voy bien. Durante la bici me voy entreteniendo viendo el catálogo de "pepinos" TT que me van pasando. Vamos ni en Ebay...Pero "La china" ni se imuta, achica agua sin parar y funciona como un reloj. Mejor que yo que en el km 130 ya parezco un palito de merluza del Capitan Pescanoba. Me tiemblan los brazos y me custas sujetar con fuerza el manillar. Pero ya voy descontando kilómetros. Al fin cogemos el desvío hacia Regensburg. Al llegar a a la T2 la expedición Piri anima con pasión. Me bajo rápido, me despiedo de "La china" que se retira a manos de un voluntario con la satisfacción del deber cumplido y continuo para un transición bastante rápida. Sí, hice dos transiciones muy decentes...¿estaré aprendiendo? En esta última una voluntaria me ayuda a ponerme los calcetines y me recoge las cosas. Solo le falta darme un besito en la mejilla y despedirme con un "take care". Impresionante organización alemana.

Salgo zumbando para lo que creo es mi mejor sector y a disfrutar...si es que se puede disfrutar haciendo una maratón depsues de 7 horas de "currele". El ambiente también es centro-europeo, donde nos dan un par de vueltas en lo que la cultura deportiva se refiere. Las 20 primeros km son de "calentamiento" Laia sigue ahí animandome, 2 veces por vuelta se desplaza de un lado al otro del circuito para verme pasar...que puedo deicir...pues no digo nada. A partir del 25 la cosa se complica, y en la última vuelta ya tengo que negociar con mis piernas. Al final las convenzo para que corran o al menos troten entre avituallamientos y yo a cambio, las dejo andar mientras bebo "iso" "wassa" "coke" y por que no dan ginebra que si no tambien me la bebo o al menos me la tiro por la cabeza. Los 3 últimos kilómetros ya me los conozco. Aquí mis piernas se van, es como si no estuviera, no toco el suelo, floto. La gente me anima, yo les animo, nosotros nos animamos... Con mis cuatro pulseritas me desvian a la finishline y a ahí ya no corro, vuelo. Cojo la última esponja para lavarme la cara y quedar guapo en las fotos. El miedo, el frio, el dolor, el cansancio, no queda nada. Solo emoción. Elevada al cuadrado cuando veo a Laia en un lateral. Le doy un beso y le dedico todo esto. Un poco más adelante la expedicio Piri chilla. Los saludo y sigo hacia el arco de de meta. ZIEL!!!! Y esto se acabó. Medalla y abrazo con Xavi, Santi y Fran que ya han llegado. Juntos esperamos a Ivan con el que nos volvemos a felicitar y abrazar. Carai como une el sufrimiento! Al final otro IM en el bolsillo. Satisfecho, feliz y lo más importante con alguna cosa más aprendida.

Un poco más en serio me gustaría agradecer a todos los que me ayudan en esta locura del triatlon de larga distancia. Primero a todas las chicas Piri que estubieron en Regensburg y a Ramón que se vino también de supporter. A los Piri que estubieron ahí: Xavi, Santi, Fran e Ivan. Felicidades tios, es un orgullo compartir club con vosotros. Como lo es compartirlo con los que nos estubisteis siguiendo des de casa. Gracias de verdad. Mención especial a David nuestro entrenador que nos estrena y nos enseña. Gràcies y una abraçada Mister. A David Vilana y a Eva, con quien compartimos unos días de triatlón en Regensburg y del que aprendi mucho. Gràcies crack, no se si tens el slot per Hawai, pero si no ha sigut ara, será aviat. Eva gràcies pels anims. A la gente del Maresme que me ha acompañado en los entrenos de estos años. Los "canibales" ciclistas de lo Routier. El "Mestre" Karli. Nanu moltes gracies pels ànims. A Xavi Barroso. Gracies Xavi per acompanyarme en tants kilómetres aquest any, l'any vinent ens veiem a la platja de Calella. Y mil gracias y mil abrazos a todos los amigos y familiares que me animáis y os interesais. De verdad que sin todos yo no podría llegar aquí. Y claro, tampoco lo lograria sin Laia, que me comprende, me apoya y aveces hasta presumne de marido, Un petó, gràcies per tot, això no seria sense tú i encara que fos no tindtia senti. Y un beso a mis padres que esten lejos o cerca siempre están. Mil gracias a todos.


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