domingo, 15 de abril de 2012

Oliendo los primeros triatlones

El tiempo es el más rápido de todos. Sin darme cuenta estoy ya a dos semanas del primer triatlón de la temporada. Este año con inusuales ganas en mi de ponerme un dorsal pero con los habituales miedos e incertidumbres. No se si a los que tienen muchos años de experiencia se les pasa. Pero a mi, siempre me ataca ese gusanillo de intranquilidad, por no llamarlo nervios, a medida que se acercan las competiciones.
Estos días aprovechando las vacaciones he podido meter buenos entrenos. Sobre todo los he podido disfrutar mucho. Que maravilla eso de ir a la piscina más tarde de las 8 y luego desayunar sin tener que salir escopeteado hacia el trabajo...todo un lujo. Se nota muchísimo el poder llegar al siguiente entreno totalmente recuperado.

Diez días sin parar.

Lo malo ha sido un pequeño resfriado que he cogido con lo que esta semana he tenido que ir con un poco de precaución. Resfriado que sin duda me llevé para a casa en un intento de natación fallida en el mar a causa de las bajas temperaturas. Hice a penas 500m y salí tiritando, sin casi poder hablar. Visto lo visto, me descolgué de la travesía a nado prevista para este sábado. Esta claro que mi masa corporal no me protege mucho en las aguas frías a pesar del neopreno...a ver como está el agua del Lago de Banyoles.