lunes, 11 de julio de 2011

Sprint final


Ya queda poco. Una semana más de arreón y empezaremos el vertiginoso descenso hacia Regensburg. Si todo va bien otra vez otro día "más largo del año". Mucho más tranquilo que el año pasado, aunque no se si eso es bueno o malo. Este año tengo claro donde quiero estar el día 7. No como en Niza, que no tenía claro si quedarme o volver corriendo para casa.

En principio empecé la temporada convencido de que este año quería mejorar marcas, sensaciones, acercarme un poco más al limite. Pero aveces no queda otra que aceptar la realidad. Por mucho que me empeñe no tengo ni el tiempo ni las condiciones para estar mucho más allá. La genética es la que es, el trabajo es el que es, hay una familia que quiero por encima de todo. Pero también he descubierto que todo esto me da igual. Al contrario, soy feliz de ser lo que soy, de tener lo que tengo y de poder estar en la linea de salida de mi segundo IM. Y sobre todo de poder haber recorrido otra vez este camino. Aunque claro está que si puedo bajar un minutillo en la maratón...

Espero ya con muchas gansa partir hacia Alemania y uno de los objetivos principales es aprovechar la experiencia del año pasado para no perderme nada. Ninguna sensación, ningún momento, ningún sentimiento. Empaparme de unos días de triatlón, de Ironman, disfrutarlos, compartidos con Laia y guardarlos en el "disco duro" para siempre.